Espero encontrar información sobre... (ej: salud, autoestima)

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domingo, 5 de mayo de 2013

Feliz día de la madre :)

Lamento estas ausencias...pronto volveré a publicar con normalidad.

Dos de las canciones que más me gustan para el primer domingo de mayo








miércoles, 24 de abril de 2013

Flores rojas con el tallo verde


“Una vez el pequeño niño fue a la escuela. Era muy pequeñito y la escuela muy grande. Pero cuando el pequeño niño descubrió que podía ir a su clase con sólo entrar por la puerta del frente, se sintió feliz.

Una mañana, estando el pequeño niño en la escuela, su maestra dijo: Hoy vamos a hacer un dibujo. Qué bueno- pensó el niño, a él le gustaba mucho dibujar, él podía hacer muchas cosas: leones y tigres, gallinas y vacas, trenes y botes. Sacó su caja de colores y comenzó a dibujar.

Pero la maestra dijo: - Esperen, no es hora de empezar, y ella esperó a que todos estuvieran preparados. Ahora, dijo la maestra, vamos a dibujar flores. ¡Qué bueno! - pensó el niño, - me gusta mucho dibujar flores, y empezó a dibujar preciosas flores con sus colores.

Pero la maestra dijo: - Esperen, yo les enseñaré cómo, y dibujó una flor roja con un tallo verde. El pequeño miró la flor de la maestra y después miró la suya, a él le gustaba más su flor que la de la maestra, pero no dijo nada y comenzó a dibujar una flor roja con un tallo verde igual a la de su maestra.

Otro día cuando el pequeño niño entraba a su clase, la maestra dijo: Hoy vamos a hacer algo con barro. ¡Qué bueno! pensó el niño, me gusta mucho el barro. Él podía hacer muchas cosas con el barro: serpientes y elefantes, ratones y muñecos, camiones y carros y comenzó a estirar su bola de barro.

Pero la maestra dijo: - Esperen, no es hora de comenzar y luego esperó a que todos estuvieran preparados. Ahora, dijo la maestra, vamos a moldear un plato. ¡Qué bueno! pensó el niño. A mí me gusta mucho hacer platos y comenzó a construir platos de distintas formas y tamaños.

Pero la maestra dijo: -Esperen, yo les enseñaré cómo y ella les enseñó a todos cómo hacer un profundo plato. -Aquí tienen, dijo la maestra, ahora pueden comenzar. El pequeño niño miró el plato de la maestra y después miró el suyo.

A él le gustaba más su plato, pero no dijo nada y comenzó a hacer uno igual al de su maestra.

Y muy pronto el pequeño niño aprendió a esperar y mirar, a hacer cosas iguales a las de su maestra y dejó de hacer cosas que surgían de sus propias ideas.

Ocurrió que un día, su familia, se mudó a otra casa y el pequeño comenzó a ir a otra escuela. En su primer día de clase, la maestra dijo: Hoy vamos a hacer un dibujo. Qué bueno pensó el pequeño niño y esperó que la maestra le dijera qué hacer.

Pero la maestra no dijo nada, sólo caminaba dentro del salón. Cuando llegó hasta el pequeño niño ella dijo: ¿No quieres empezar tu dibujo? Sí, dijo el pequeño ¿qué vamos a hacer? No sé hasta que tú no lo hagas, dijo la maestra. ¿Y cómo lo hago? - preguntó. Como tú quieras contestó. ¿Y de cualquier color? De cualquier color dijo la maestra. Si todos hacemos el mismo dibujo y usamos los mismos colores, ¿cómo voy a saber cuál es cuál y quién lo hizo?

Yo no sé, dijo el pequeño niño, y comenzó a dibujar una flor roja con el tallo verde.”



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¿Cuántas flores imposibles de colores más allá del arco iris habremos matado? ¿Cuántas están encadenadas en lo más profundo de nuestra mente?

Matamos la creatividad a cada día que pasa, todo está demasiado predeterminado, programado, meditado...

La misma rutina todos los días, el calendario colgado de la nevera con dos grandes imanes, la agenda encima del escritorio.

El Nenuco de tu hija habla ordenando si quiere comer, si necesita ir al baño, si necesita mimos, tu GPS te indica que el camino que has decidido no es el más útil, que es mejor el de todos los días. 

Le compras un cuaderno de colorear a tu hijo y en cada espacio hay un color, el agua se pinta con azul, la estrella de amarillo y el corazón de rojo, siempre.

A veces pienso que nuestra forma de vivir cada vez es más como esos cuadernos de colorear de nuestros hijos, que al final todos son iguales.

Las mismas pautas, las mismas formas de actuar ¿de pensar?, como un estricto protocolo que está en el punto de mira de todos los demás, tú mismo haces de verdugo en la vida de los demás aunque no te lo parezca.

En el fondo tristemente todos en algún momento somos ese niño que si ve un "corazón verde", "una mancha de color fuera de la línea", ("un cuaderno de la temporada pasada") va corriendo al centro del patio del recreo a contárselo a todos los demás, a criticarlo a las espaldas y a fardar de su perfecto cuaderno.

Porque nos parece más bonito lo ordenado, lo simétrico ¿Lo perfecto?

Más que bonito nos parece más fácil, es más fácil hacer lo que todos los demás hacen, es más difícil fallar, es todo más equilibrado, el camino hacia el éxito es difícil pero al menos las instrucciones las sabemos: tener el cuaderno que mejor haya conseguido el patrón colores/número.

Y no es por nada... pero yo todas esas flores rojas con tallo verde cada vez las veo más marchitas, 

más aburridas,

más tristes incluso viviendo lo que consideran la vida de sus sueños.


Igual no es tan mala idea probar cómo es lo de pintar según nuestro propio patrón, según nuestra sensibilidad, nuestras decisiones...

No seguir esquemas fijos, hacer locuras de vez en cuando, que el pincel baile libremente sobre el lienzo.

Seguramente aunque lo intente ya es un poco tarde, pues lo quiera o no me he educado en una cierta simetría, en un patrón más o menos fijo.

Pero piensa en los que van a seguir pintando el mural, en la manera en que los eduques dependerá la forma de sus flores. ¿Simétricas y iguales o tan perfectamente imperfectas como hasta que la imaginación alcance? 








miércoles, 3 de abril de 2013

"si haces eso, papá no te va a querer"‏

Siento estas ausencias, estoy hasta arriba de estudiar...¡Hasta en semana santa! Mañana y tarde en la biblioteca.

Hoy os traigo un texto que acabo de ver en www.bebesymas.com, tiene que ver con los niños y la autoestima, dos temas que ya sabéis que me encantan :)

A mi me ha parecido un artículo precioso y eso que aún me queda mucho para tener niños jaja espero que os guste

¿Qué opináis? :)


Nunca le digas a tu hijo que "si haces eso, papá no te va a querer"‏



Hace unos días os traje una entrada en la que explicaba a los futuros padres que en el momento en que tuvieran a su hijo, y a medida que fuera creciendo, se iban a dar cuenta de que el amor que procede de los niños, el cariño que nos brindan, es el más puro, sincero y desinteresado que existe.
Lo hacen así porque son niños, pero los niños crecen, razonan y sienten, y de igual manera que aman, son capaces de sentir el amor de los demás, pero también el desamor. La mayoría de padres les queremos con locura, haríamos lo que fuera por ellos, pero muchos metemos la pata al mezclar churras con merinas, o dicho en cristiano, el amor con los actos, y caemos en la trampa de hacer un chantaje emocional que duele más de lo que creemos. Es el chantaje que les hacemos cuando les decimos “si (no) haces eso, papá no te va a querer”, algo que no deberíamos decirles nunca, jamás.

El amor no tiene que ver con el comportamiento

Ellos nos dan su cariño y su amor sin reservas. Quieren estar con nosotros a todas horas y quieren compartir sus vidas con nosotros. Si no fuera así, no llorarían al vernos salir de casa ni nos dirían esas frases que tan tristes nos ponen “pero, ¿por qué tienes que ir hoy a trabajar?”, a las que añaden “pues yo voy contigo al trabajo”. Nuestra obligación y responsabilidad es demostrarles también nuestro amor, quererles de igual modo, sin reservas y, sobretodo, sin que nuestro amor tenga nada que ver con su comportamiento.
No sé si alguna vez lo habéis dicho, pero seguro que más de una vez lo habéis oído. Un niño hace algo, o deja de hacerlo, y su padre, para tratar de conseguir el objetivo, que es que le haga caso, le dice que si hace algo, o si no lo hace, “papá no te va a querer”, mezclando el amor con los actos de los hijos.

¿Amor de quita y pon?

El amor no debe ofrecerse como recompensa (“te quiero mucho, porque has hecho lo que te he pedido”) ni debe restringirse a modo de amenaza, como en la frase mencionada. No debe hacerse así porque el amor y el cariño debe estar por encima de todas las cosas. Nuestros hijos deben saber que esto es inamovible, que les queremos y les querremos hagan lo que hagan. De hecho, es muy importante que lo sepan cuando todo va bien, y es muy importante que lo sepan cuando tenemos que actuar y hablar con ellos, cuando han hecho algo mal y les tenemos que corregir, cuando queremos que modifiquen algún comportamiento.
No quiero decir con esto que tengamos que decirles que les queremos y luego lo que nos molesta: “te quiero mucho, pero me gustaría que dejaras de hacer esto, porque si lo haces…”, sino simplementeno decir nada relacionado con el cariño o el amor en esos momentos. Al no decir nada no lo estamos tocando, ni para bien, ni para mal, no lo estamos mezclando con sus actos, ni con las consecuencias, ni con que todo acabe bien, mal o peor.
Si empezamos a mezclar amor con peticiones, si amenazamos con retirarlo o con darlo si hacen lo que queremos que hagan estaremos creando el amor de quita y pon, que no es más que un falso amor que se mueve por el interés y que no nace del corazón, sino de nuestra cabeza, de conseguir lo que queremos o de no conseguirlo. De igual modo que nosotros jugamos a amarles a intervalos, ellos también pueden acabar por utilizar el amor de quita y pon, ese en el que nos querrán si les complacemos, y no lo harán cuando no lo hagamos.

El amor debe ser intocable e imborrable

Es obvio que habrá muchos momentos en los que no sintonicemos con nuestros hijos, en los que ellos tiren para un lado y nosotros para el otro. Sucede a menudo, sucede entre los adultos, sucede entre los niños y sucede entre padres e hijos. Unas veces la discusión será un diálogo y otras veces uno de los dos perderá la paciencia y el diálogo acabará con uno de los dos queriendo zanjar el asunto con voces más altas. Es ley de vida, es aprendizaje, es negociar, es romper con todo para otro día quizás retomarlo y llegar a un acuerdo. Así se crece, así se negocia, así se enriquecen las dos partes, porque unas veces ceden unos y otras veces ceden otros.
Todo esto sucede y en todo ello no tiene que ponerse el amor en duda, nunca. Y digo nunca porque en más de una ocasión tendremos que decir “No” a nuestros hijos, y lo último que debe entender es que al decirles no les estamos dejando de querer. De igual modo, ellos no tienen que aprender que su cariño hacia nosotros puede ser frágil, como el que les hacemos entender que es el nuetro. No deben aprender a amar de manera condicional, porque entonces su amor ya no será puro, sino ese falso amor o cariño que mueve a tantos adultos que en sus relaciones personales sólo buscan el beneficio propio.

Su autoestima en peligro

La autoestima es la imagen que uno tiene de sí mismo, que tiene mucho que ver, pero mucho, con la imagen que los demás tienen de uno, o mejor dicho, tiene mucho que ver con cómo cree una persona que los demás le ven o cuán importante es para ellos.
No es lo mismo para un niño ser querido por sus padres y saberse querido, que ser querido y creer que ese amor pende de un hilo muy fino que cualquier día puede romperse. Esto resta confianza en uno mismo y hace vivir con miedo y con poca seguridad, porque como sabéis, los niños no siempre toman las mejores decisiones y en ocasiones meten la pata hasta el fondo, pero no siempre lo hacen con maldad.
Cuántos niños pensábamos de pequeño “no es justo” cuando nos castigaban por algo que habíamos hecho sin querer, o que habíamos hecho sin saber que estaba mal. De hecho, a veces nos castigaban por cosas que un día estaban bien, o no pasaba nada por hacerlas, y otro día, porque el criterio del adulto había cambiado, estaban mal. Actuaciones así nos desorientaban muchísimo. Pues imaginad qué hubiera sucedido si el querernos o dejarnos de querer hubiera ido entremezclado en ello.

miércoles, 27 de marzo de 2013

I CONCURSO DE FOTOGRAFÍA REDMADRE


"SER MADRE" SENTIMIENTOS, EXPRESIONES Y REALIDADES DE LA MATERNIDAD Y/O PATERNIDAD

¿Te gusta la fotografía?, ¿te gusta viajar?, ¿te gusta ganar premios? Las Asociaciones 
REDMADRE Zaragoza y REDMADRE Aragón te lo ponen fácil. Gana un viaje sorpresa para 
dos personas o una Cámara Olympus E-PM1 participando en el concurso de fotografía, 
queREDMADRE convoca.
  
El objetivo de este concurso es difundir la actividad que REDMADRE realiza en estas localidades, una labor de apoyo a la maternidad en cualquier circunstancia.


¿OS ANIMÁIS? 
AQUÍ TENÉIS LAS BASES DEL CONCURSO :)

Yo me acabo de enterar ahora mismo del concurso y ya estoy pensando muchas ideas, me parece una idea preciosa dónde estoy segura que cualquier aportación por simple que sea será bien recibida 






jueves, 14 de marzo de 2013

Como no, Jorge Bucay

Hoy no vais a descubrir nada de mi, más bien vais a comprobar que sigo igual de pesada con Jorge Bucay (hasta que consiga que os guste) ;)

La entrada no ha sido premeditada, es una historia que descubrí ayer gracias a los videos recomendados de YouTube, aunque fue una recomendación algo desafortunada pues me apareció en la pantalla mientras estaba viendo un vídeo explicativo de las enzimas para mi trabajo de fisicoquímica y bueno, se puede decir que ya no estudié mucho más después de ver este vídeo (y luego otro, y otro y otro...bendita literatura)

Espero que os guste, os pongo el texto abajo porque pienso que realmente hay frases que merecen la pena incluso fuera de contexto.


Todo vale la pena. Porque somos quienes somos por aquello que hemos vivido. Somos quienes somos por aquello que algunas personas dejaron en nosotros. Pero somos absolutamente quienes somos gracias a aquellos que hemos perdido. Gracias a esos que ya no esta con nosotros.

¿Es tan fácil darse cuenta cuando a uno no lo quieren? ¿Basta con mirar al otro fijamente a los ojos¿ ¿alcanza con verle moverse en el mundo? ¿Es suficiente con preguntarle o preguntarme ? Si así fuera, cómo se explica tanto desengaño  ¿Por que la gente se defrauda tan seguido si en realidad es tan sencillo? darse cuenta de cuanto les importamos o no les importamos a los que queremos. ¿Como puede asombrarnos el descubrimiento de la verdad del desamor? ¿Como pudimos pensarnos queridos, cuando en realidad no lo fuimos?

Hay aquí algo para aprender. 
Nadie es mas vulnerable a creerse algo falso que aquel que desee que la mentira sea cierta. 

Y es mentira que tenemos que cargar con cada cosa que hemos querido y valorado. Y es mentira que debemos seguir adelante con todo lo de antes, con todo lo que ya no está. Perdemos. Perdemos no solo a través de la muerte, sino a través del abandono, del cambio, a través de seguir adelante.

Nuestras perdidas incluyen también nuestras renuncias, conscientes o inconsciente  La perdida de nuestros suenos románticos  La cancelación de nuestras esperanzas irrealizables. La perdida de las ilusiones, de libertad, de poder y de seguridad. Y por que no, también la perdida de nuestra juventud.

Es imposible aceptar con una sonrisa todas las cosas que lamentablemente son ciertas e ineludibles. Hace falta aceptar la verdad que no queremos asumir, de una vez y para siempre:
…que nuestra madre va a dejarnos y que nosotros vamos a dejarla a ella… que el amor de nuestros padres nunca sera exclusivamente para nosotros… que aquello que nos hiere no siempre puede ser remediado con besos… que esencialmente estamos aquí solos… que tendremos que aceptar el amor mezclado con el odio, con lo bueno y con lo malo.. que algunas de nuestras elecciones están limitadas por nuestra anatomía  que existen defectos y conflictos en todas las relaciones humanas.. que no importa cuan listo seamos, a veces nos toca perder…
Habrá que aceptar que somos irremediablemente incapaces de ofrecer a nuestros seres queridos o a nosotros mismos la protección contra todo peligro, contra todo dolor, contra el tiempo perdido, contra la vejez, o contra la muerte.

Mucha veces la vida esta relacionada con soltar lo que alguna vez nos salvo. Soltar las cosas a las cuales nos aferramos intensamente, creyendo que tenerlas es lo que nos va a seguir salvando de la caída.
Imagínate que vas por una selva. Te encuentras un rió y debes seguir tu camino. El rió es muy profundo. No hay un Puente. Ni un barco. Ni un botero. Y entonces, durante días, semanas y meses te dedicas a construir un bote que te permita cruzar un rió  Y lo haces. Y finalmente lo logras. Y estas contento contigo al otro lado del río pues construiste un bote que te permitió seguir. Y piensas, quizás haya otro rió  Quizás me evite el trabajo de construir otro bote. Debo llevarlo conmigo. Y entonces, intento avanzar en la selva cargando con el. Pero es tan difícil  Es tan pesado, tan complicado. Tropiezo constantemente, me canso, es imposible. Pero persisto. No quiero dejar este bote. Después de todo ha sido tan útil para mi. Pero después de todo, esto que un día me salvo, este bote que un día representó la posibilidad de seguir, es hoy mi mayor impedimento. …
Ser un adulto significara aceptar que seré capaz de hacerlo una vez mas. Significara dejar atrás aquello que hoy no me sirve. Aquello que una vez me sirvió  pero que hoy no tiene sentido en este camino. Y apostar a que si aparece un nuevo rió seré de nuevo tan sabio para construir un nuevo bote.
No hay perdida que no implique ganancia, un crecimiento personal. Por que lo que sigue después de cada perdida, después de haber elaborado el duelo de cada ausencia, después de habernos animado a soltar, es el encuentro con uno mismo. Enriquecido por aquello que hoy ya no tengo pero que paso por mi. Y también por la experiencia vivida en el proceso.

Me dirás, es horrible pensar que la muerte de un ser querido significa una ganancia para mi. Yo entiendo. Podríamos dejar afuera de esta conversación la perdida de un ser querido. Ponerla en la caja de las excepciones  Pero no creo que lo sea. En todo caso la muerte de un ser querido es un hecho inevitable en nuestras vidas. Y el crecimiento que ello nos da, también lo es.


Pero estamos entrenados a pensar que no debemos sufrir. Hemos sido educados por nuestros amorosos padres para pensar que sufrir es algo dañino  Que sufrir nos puede destruir. Que el dolor puede liquidarnos.
Y resulta que el dolor es tan saludable en nuestras vidas como lo es la tristeza  El dolor es tan constructivo como puede ser cualquier alerta de que algo se ha desacomodado. Es importante no transformar el dolor en sufrimiento. El dolor es el paso por un lugar no deseado. El sufrimiento es armar una carpa y quedarte a vivir en ese lugar indeseable. El duelo es el pasaporte que nos saca del sufrimiento y que permite que el dolor pase.
Pero es imposible dejar de desear y también es imposible poseer infinitamente y para siempre todo lo que deseamos. No somos omnipotentes. Ninguno de nosotros puede ni podrá jamas poseer todo lo que desea.
¿Existe la solución?  Creo que si. Y creo que esta a la mano de cualquiera. La posibilidad es aprender a entrar y salir del deseo. Es desarrollar la capacidad de desear sin quedarse pegado a ese deseo. Sin agarrar como se agarra un alpinista a la soga que cree le salvara la vida.
Aprender es, sobre todo, aprender a soltar. Soltar herramientas que no necesito. Soltar personas que he perdido. Soltar situaciones que se transforman. Soltar vínculos que cambian. Soltar etapas de la vida que han quedado atrás  Soltar los momentos que han terminado. Cada uno de ellos ha sido una pérdida que hay que elaborar. Han sido etapas de mi vida que han pasado y es mi responsabilidad enriquecerme al despedirme.
…..Gran maestro, dijo el discípulo  he venido desde muy lejos para aprender de ti. Durante años he estudiado a todos los iluminados y sabios del país  Y todos han dejado mucha sabiduría en mi. Ahora creo que tu eres el único que puede completar mi búsqueda  enséñame maestro lo que me falta saber….. El Maestro siempre sereno le dijo que con gusto le ensenaría todo lo que sabia, pero antes de empezar iban a beber un te. El alumno agradecido se sentó junto al maestro. Este, trajo una tetera y dos tazas de te ya llenas. Le alcanzo una de ellas al alumno y tomo la otra. Antes de que el discípulo comenzara a beber, el maestro volcó mas te en la taza del alumno. El liquido no tardo en derramarse al plato, y del plato a la alfombra. El alumno increpo:… maestro, por favor deje de echar te en mi taza. .. El maestro parecía no escucharlo. Miro al alumno y le dijo: hasta que no seas capaz de vaciar tu taza ni yo ni nadie, podremos poner mas conocimiento en ella….
Hay que vaciarse para poder llenarse. Una taza solo sirve cuando esta vacía  No sirve una taza llena. No hay nada que se pueda agregar en ella. 
Esta es tu vida. Vas a tener que deshacerte del contenido de tus tazas llenas si quieres llenarla otra vez. Tu vida se enriquece cada vez que llenas una taza pero también se enriquece cada vez que la vacías  Por que cada vez que vacías tu taza estas abriendo la posibilidad de llenarlas con contenido nuevo. Y una de las tazas que mas nos cuesta vaciares la imagen que tenemos del mundo. Por que nos seguimos aferrando a que el mundo siga siendo siendo como lo imaginamos. No queremos aceptar que el mundo cambia. Que el mundo no es como yo quiero que sea y esto implica un duelo. Si me animo a soltar el contenido de una taza de un sueno, tal vez estoy en la mejor ruta para descubrir la verdad.
Hamlet Lima Quintana escribió una poesía "Transferencia" que dice: 
Después de todo, la muerte es una gran farsante.
La muerte miente cuando anuncia que se robará la vida,
como si se pudiera cortar la primavera.
Porque al final de cuentas,
la muerte sólo puede robarnos el tiempo,
las oportunidades de sonreír,
de comer una manzana,
de decir algún discurso,
de pisar el suelo que se ama,
de encender el amor de cada día.
De dar la mano, de tocar la guitarra,
de transitar la esperanza.
Sólo nos cambia los espacios.
Los lugares donde extender el cuerpo,
bailar bajo la luna o cruzar a nado un río.
Habitar una cama, llegar a otra vereda,
sentarse en una rama,
descolgarse cantando de todas la ventanas.
Eso puede hacer la muerte.
¿Pero robar la vida?... Robar la vida no puede.
No puede concretar esa farsa... porque la vida...
la vida es una antorcha que va de mano en mano,
de hombre a hombre, de semilla en semilla,
una transferencia que no tiene regreso,
un infinito viaje hacia el futuro,
como una luz que aparta
irremediablemente las tinieblas.


Claro que cuesta trabajo soltar aquello,desligarse y empezar en lo que sigue. Ese el peor de los desafíos de un adulto sano. Si embargo no hay otro camino. Este es el coraje, la fortaleza de la madures. Saber que puedo afrontar lo que me pase. Incluso afrontar la idea de que alguna vez, yo mismo no voy a estar.
Y quizás podamos, por ese camino, entender lo transitorio de todos nuestros vínculos  y aceptar que no somos infinitos y que hay un tiempo para mi en este espacio y sobre todo que debo hacer hoy, ahora, las cosas que mas deseo y amo.